Hace 30 años partió de Praga una expedición llamada “Una vuelta al
mundo en un Tatra”. El viaje, que duró tres años, tuvo como objetivo
propagar al fabricante del camión y la industria checa, en general, en el
exterior. Los tripulantes, que se lanzaron al viaje bajo el régimen
comunista, regresaron a casa tras los cambios democráticos, cuando la
expedición prácticamente cayó en olvido.