A nada más unos pasos de las puertas del Castillo de Praga, pueden
refrescarse con una deliciosa cerveza, elaborada según una antigua receta
de los monjes. La Cervecería Monasterial de Strahov, situada en uno de los
monasterios premonstratenses más antiguos del territorio checo, quita la
sed de los praguenses desde hace más de 500 años. En nuestra nueva serie
dedicada a las cervecerías capitalinas les invitamos a conocer su
historia.