Los Luxemburgo fueron una de las cuatro dinastías reales que a lo largo de
la historia se sucedieron en el trono de Bohemia. Gobernaron el país entre
1310 y 1437, tras casarse Juan de Luxemburgo con la princesa Elisa,
heredera de la dinastía real checa de los Premislitas. A los Luxemburgo,
especialmente al rey Carlos IV, hijo de Juan y Elisa, se debe el mayor
florecimiento del país y de su capital, Praga. Esta vez visitaremos dos
edificios capitalinos que recuerdan aquellos tiempos. La iglesia de
Santiago y la Casa de la Campana de Piedra.