Con la apertura de las fronteras, tras la Revolución de Terciopelo, los
checos comenzaron a viajar a los países antes prohibidos. Y no solamente a
los de Europa Occidental, sino también a regiones consideradas exóticas.
Los primeros viajes eran más bien para hacer turismo, sin embargo, con el
tiempo, los checos comenzaron a viajar con fines más específicos. En esta
edición de "A toda marcha" conversaremos con Lukás y Eva, dos
biólogos que visitaron Argentina y Perú.