Festival de baile contemporáneo; Brel, Kryl y Vysockij en el Teatro Nacional de Praga; Exposición sobre el barrio Smíchov de Praga

02-06-2007

En varias ciudades de la República Checa se celebra a partir de este viernes el festival "Baile Praga" que se traza el objetivo de presentar lo mejor de la danza moderna y experimental del mundo. "En el evento participan este año 21 compañías de baile de 14 países, asistiendo por primera vez Japón y de Suiza", sostiene la fundadora del festival, Yvona Kreuzmannová.

"El programa de este año de "Baile Praga" es exclusivo, ya que brinda al espectador la posibilidad de conocer lo mejor de la danza contemporánea de países de Europa, así como de Canadá y de Japón. El festival tendrá lugar durante todo el mes de junio y culminará en Praga el día 28", dijo Yvona Kreuzmannová.

A diferencia de las ediciones anteriores este año, además de la capital, "Baile Praga" se desarrolla en otras ciudades del país, como Brno, Ceské Budejovice, Ostrava, Pardubice y Tábor.

"Así es, tratamos de acercar el baile contemporáneo también a los habitantes de las diferentes regiones. Consideramos importante esta "expansión" hacia otras zonas del país. Fuera de la capital actúan especialmente conjuntos menores, pero eso no significa que el programa regional del festival sea menos prestigioso", asegura Yvona Kreuzmannová.

Mientras que el año pasado la actividad culminó con la presentación de la Compañía Nacional de Danza española, cuyo director y coreógrafo es el destacado bailarín Nacho Duato, este año el público puede apreciar el baile moderno canadiense.

"También este año asisten al festival bailarines de España pero, claro, es algo diferente a la compañía de Nacho Duato que pertenece a los mejores grupos de baile moderno en el mundo. Esta vez nos hemos orientado a otros países y nos alegra que haya aceptado nuestra invitación la Compañía Marie Chouinard, de Canadá, otro grupo de baile de fama mundial. Una de sus dos presentaciones en Praga estará acompañada por música interpretada por la Orquesta Filarmónica de la Radiodifusión Checa", sostuvo Kreuzmannová.

A la coreógrafa Marie Chouinard se le considera una de las más destacadas representantes del baile experimental que, por medio de la danza, transmite hasta los más íntimos sentimientos del hombre, su sensibilidad y su sexualidad. A veces alcanza límites que provocan ya sea elogios como rechazo del público.

El festival "Baile Praga" representa uno de los más importantes "laboratorios de baile" a nivel europeo. Es una plataforma abierta que ayuda a especialistas y a la opinión pública a hacerse una idea de los caminos por los que avanza el baile contemporáneo mundial.

Es igualmente una fuente de inspiración ya que, además de artistas conocidos, incluye obras de coreógrafos principiantes. Yvona Kreuzmannová, fundadora del festival "Baile Praga", señala que los jóvenes tratan de expresar con el baile temas del mundo actual como son la migración, el desempleo, así como la relación entre el artista y la política. Esto representa cierta garantía de que los esfuerzos por la innovación en el baile contemporáneo continuarán, experimentándose con procedimientos y técnicas nuevos.

 

Del baile pasamos ahora al ballet. El ballet "Brel - Vysockij - Kryl - Un solo para tres", que hace poco fue estrenado en el Teatro Nacional de Praga, tiene amplia repercusión entre el público capitalino.

La obra fue puesta en escena por Petr Zuska, director de la compañía de ballet del Teatro Nacional quien recurrió a formas modernas de expresión en el baile al dar a conocer al espectador la vida y la vía profesional de tres destacados poetas y cantantes del siglo XX: el belga Jacques Brel, el ruso Vladimir Vysockij y el checo, Karel Kryl. Petr Zuska reconoció que el trabajo fue interesante pero exigente.

"Al trabajar un tema, acostumbro a dialogar imaginariamente con los autores de la obra y de la música. Esta vez me resultó difícil, aunque escucho las canciones y poemas de Brel, Vysockij y Kryl desde pequeño y admiro a los tres. Esa estrecha relación me dificultaba por ejemplo, ser objetivo a la hora de seleccionar sólo algunas canciones. Pero, en vista de la positiva reacción del público ante la obra, parece que el resultado no es malo", dijo Petr Zuska.

El nuevo ballet tiene la forma de un mosaico de imágenes, entrelazado por canciones y poemas de los tres artistas. Éstos a su vez, están representados por un solo actor en el escenario, junto al que actúa una figura femenina sin nombre alguno.

La mujer y el humor ocuparon un importante lugar en la vida del compositor, director de cine, cantante y poeta belga, Jacques Brel, del actor y músico ruso, Vladimir Vysockij y del poeta y músico checo, Karel Kryl, aunque los tres muchas veces se han sentido abandonados y se marcharon de este mundo antes de cumplir los cincuenta años de edad.

"Indudablemente, los tres artistas se caracterizaban por un humor específico que les ayudó a superar las etapas más difíciles de su vida, cuando eran perseguidos e intimidados. Mi intención, por ello, fue hacer presente el humor también en el ballet, para que el espectador se divierta en primer lugar y se inspire en los textos de las canciones de Brel, Vysockij y Kryl", señaló Petr Zuska, autor del ballet "Un solo para tres", presentado en el Teatro Nacional de Praga.

 

Y ahora les invitamos a una exposición dedicada al barrio capitalino de Smíchov e instalada en el Museo de Praga. Por medio de fotografías, dibujos, pancartas y otros documentos, se da a conocer al visitante el desarrollo de ese barrio desde principios del siglo XIX hasta la segunda mitad del siglo XX.

El comisario de la exposición, Jan Jungmann, aclaró que durante el último decenio fue cambiando mucho el carácter de Smíchov. Éste se extiende en la margen izquierda del río Moldava y en el pasado fue considerado uno de los barrios industriales más importantes de Praga. Últimamente muchas obras arquitectónicas antiguas desaparecieron, siendo levantadas otras, modernas.

"Es muy lamentable por ejemplo, la desaparición de un pabellón en estilo barroco que había estado situado en el Parque Dienzenhofer. Fue derrumbado en 1930, durante las obras de edificación del Puente Jirásek. Podríamos mencionar toda una serie de otros edificios, por ejemplo, la iglesia románica de San Felipe y Santiago, la fábrica de Linghoffer, así como las antiguas fincas vitivinícolas locales".

La idea de Jungmann fue reunir testimonios de la arquitectura original y del avance de la industria y del transporte locales. El comisario de la exposición le reservó lugar en la muestra asimismo a la vida cultural en Smíchov en tiempos pasados.

"A pesar de que Smíchov fue básicamente un barrio industrial, tenía también una rica vida cultural. Cada año tenían lugar las ferias de San Felipe y Santiago y no menos importante era el teatro local. En 1881 fue construido en Smíchov el Teatro de Svanda, que durante algún tiempo competía con el Teatro Nacional en cuanto a la popularidad y el nivel de las obras presentadas", sostuvo Jan Jungmann.

La mayoría de las fotografías, tarjetas postales y dibujos presentes en la exposición provienen del siglo XX y muestran cómo era Smíchov hasta principios de los años cincuenta. Dan testimonios de la fabricación de vagones y de tranvías en las fábricas locales, de la cocción de cerveza, del puerto en el río Moldava en el que anclaban hermosos barcos a vapor.

Muy poco de ello se conservó en el barrio hasta la actualidad. Durante los últimos años, Smíchov se ha transformando en un moderno centro comercial y de vivienda. Nadie niega la importancia del avance pero las personas mayores que visitan la exposición afirman que sienten cierta nostalgia al ver reunidos tantos testimonios de los viejos tiempos.

02-06-2007