Chequia deja de fumar en lugares públicos

31-05-2017

La ley antitabaco entró en vigor en la República Checa. A partir de la medianoche del martes está prohibido fumar en bares, restaurantes y otros lugares públicos, como paradas de transporte público, teatros, hospitales, salas deportivas y jardines infantiles.

Foto: ČTKFoto: ČTK La entrada en vigor de la ley antitabaco sigue provocando acaloradas discusiones sin acabar entre los simpatizantes y detractores de dicha normativa, según lo pone en evidencia una encuesta realizada en las calles por la Radiodifusión Checa.

“Estoy en contra de la ley e incluso consideraba presentar una petición para anularla. Si voy con mis amigos al bar y no puedo fumar, no es tal, no lo disfruto”.

“Los fumadores molestan a los no fumadores. A mí me fastidia si voy a un bar con mis amigos y el local está lleno de humo, aunque en nuestra mesa no se fuma”.

Esos son los argumentos más corrientes de ambos bandos, o sea los fumadores y los no fumadores, en el pleito por la implantación de la ley antitabaco.

Un fumador checo consume diariamente en promedio 15 cigarrillos, lo que representa un gasto anual de 830 euros.

El segundo grupo celebra una gran victoria ahora en la República Checa que se convierte en el país europeo número 23 en aprobar la ley antitabaco.

Eva Králíková, del Centro de Dependencia al Tabaco, subraya que dicha norma tendrá un efecto beneficioso a nivel general, ya que reducirá las ganas de fumar de los fumadores incluso fuera de las zonas abarcadas por la nueva ley.

Foto: ČTKFoto: ČTK “En los países donde es válida la ley antitabaco la gente ha reducido el consumo de tabaco también en casa o automóvil. Es que los fumadores se dan cuenta de que es agradable si esos sitios no huelen a cigarrillos”, señaló.

En la República Checa fuman, por lo menos de manera ocasional, casi tres millones de personas, es decir un 30% de la población, la mayoría de ellos son jóvenes de entre 15 y 24 años de edad.

La nueva ley antitabaco restringe también el uso de los cigarrillos electrónicos, que no se podrán usar en hospitales, transporte público y jardines infantiles, entre otros.

La normativa además determina nuevas reglas en cuanto a la venta del alcohol, que quedan un poco eclipsadas por la prohibición de fumar, aunque se trata de una enmienda única a nivel europeo, que trata de impedir la venta de bebidas alcohólicas a conductores por ejemplo, según dice Václav Stárek, de la Asociación de Hoteles y Restaurantes.

El tabaco mata anualmente en la República Checa a unas 16.000 personas.

“Los vendedores deben rechazar la venta de alcohol en caso de que exista sospecha de que el cliente va a desempeñar una actividad en la que podría sufrir daño o dañar a otras personas en estado de embriaguez. Es una normativa sin par a nivel europeo”, dijo.

La ley introduce la prohibición de venta de alcohol en eventos infantiles o mercadillos municipales, entre otros.

31-05-2017