Cuatro Estaciones del Castillo de Praga al son de violines del siglo XVIII y XIX

12-01-2009

Cuatro Estaciones del Castillo de Praga se llama un nuevo DVD que grabó el destacado violinista checo Jaroslav Svěcený, acompañado por la orquesta de cámara Virtuosi Pragenses. El músico presenta seis violines singulares hechos en Praga en los siglos XVIII y XIX.

La historia de los violines atraviesa la historia de la capital checa. En 1723 el emperador romano germánico Carlos VI fue coronado en Praga como rey checo. Con este motivo, el arquitecto italiano Galli-Bibiena construyó en el Castillo de Praga un anfiteatro donde se presentaba lo mejor de la ópera italiana.

La nobleza checa pudo escuchar cantantes virtuosos y excelentes instrumentos y el Castillo de Praga se convirtió en la meca de la cultura, explica el violinista Jaroslav Svěcený.

“Constructores checos y alemanes de violines se dirigían a Praga porque encontraban aquí salida para su obra. La actual Calle Neruda se llamaba antes Lautengasse, calle de laúdes, porque desde el renacimiento albergaba talleres de construcción de instrumentos musicales”.

Jaroslav Svěcený toca en el nuevo DVD un instrumento que fue construido por el maestro Jan Oldřich Eberle en el primer taller importante de violines en Praga, en la casa Los Tres Violines, en la Calle Neruda.

El músico apuntó que los constructores de violines no vivían encerrados en sus talleres. Al contrario, removían la vida cultural, política y social de Praga y muchos de ellos murieron como ciudadanos muy adinerados y reconocidos.

“Hicimos un registro de todos los constructores de violines. Tomamos nota de dónde vivían y qué tipo de gente era porque detrás del violín hay que ver una persona, igual que en el caso de una pintura, escultura o cualquier otra obra artística. Esto es lo que queríamos recoger en el DVD y además presentar una imagen de Praga desde un punto de vista diferente”.

El DVD Cuatro Estaciones del Castillo de Praga ofrece entrada a espacios no accesibles al público y miradas poco habituales: monjes limpiando la nieve frente a la catedral de San Vito o el Puente de Carlos sin un alma viva. Todo ello acompañado por la música del compositor italiano Antonio Vivaldi en contraste con el concierto en si bemol mayor para violín y orquesta de František Benda, compositor y violinista checo que nació precisamente hace 300 años, según agregó Jaroslav Svěcený.

“Era director de orquesta en la corte de Federico el Grande en Berlín. Su concierto en si bemol mayor queda grabado por primera vez. La segunda y tercera parte de esta composición la interpreto en un violín hecho por el alemán Johann Michael Wüller. Su instrumento lo tocó también Wolfang Amadeus Mozart durante la primera visita del matrimonio Dušek a Bertramka, en Praga”.

A principios de febrero Jaroslav Svěcený inaugurará en la Casa Municipal una exposición titulada “Famosos violines de Praga de cuatro siglos”. El evento, organizado con motivo de la presidencia checa de la Unión Europea, se prolongará por tres meses. Durante este período se celebrarán 24 conciertos en los que se presentarán todos los violines expuestos.

12-01-2009