Las motocicletas Jawa podrían desaparecer de las carreteras checas

28-08-2001

La fábrica de motocicletas checas Jawa, conocidas en América Latina, así como en muchos países del desaparecido bloque soviético, y en algunos europeos, se encuentra herida de muerte. Las motos Jawa podrían fácilmente desaparecer de las carreteras checas y ser sustituidas por uno de sus mayores rivales: las motos italianas.

Jawa 884, foto: YouTubeJawa 884, foto: YouTube Cuando las motocicletas estaban más de moda que ahora, porque entonces representaban un importante vehículo de transporte, incluso para generaciones de una misma familia, la marca checa Jawa fue todo un símbolo de calidad e incluso de “status” social. No obstante, la feroz competencia ha empezado a hacer mella sobre la tradicional marca checa.

Las empresas italianas Piaggio, Aprilia y la austríaca KTM han empezado a disputarse quién se quedará con la factoría checa, actualmente en manos privadas, con grandes deudas y con una rentabilidad limitada.

Situada en la ciudad de Týnec nad Sázavou, en Bohemia Central, la factoría Jawa tenía problemas desde mucho antes de su privatización, por lo que el nuevo propietario la fusionó con otra empresa de la región con el propósito de reducir los gastos y elevar las ventas.

Las motos de poca cilindrada representaban la columna vertebral de la fábrica. Estas motos disfrutaban de mucho prestigio en Vietnam, Laos y otros países orientales, porque además del precio módico, la calidad y prestaciones resultaban ideales para esas latitudes.

Los especialistas en la materia han senalado que la otrora rentable factoría cayó en desgracia a tal punto que sus deudas impidieron muchas veces continuar la producción, porque no había dinero para comprar materias primas ni accesorios.

El nuevo dueno de la fábrica Jawa trató de mantenerla en funcionamiento porque, según indicara a la prensa, se trataba de salvar una de las marcas registradas checas, que en su momento de auge le dio la vuelta al mundo.

En un intento por darle “respiración artificial” a Jawa, los nuevos duenos sumaron al logotipo tradicional uno nuevo que decía “Dandy“, que buscaba darle un aire más juvenil y así ganarse a clientes de hasta 18 años, a los que los padres compraban motocicletas de 50 centímetros cúbicos.

En un principio ese tipo de motos pareció ser la salvación porque los japoneses ni los italianos se especializan en cilindrada tan baja. No obstante, el aumento del poder adquisitivo y el nuevo estilo de vida llevó a los jóvenes a buscar motocicletas más potentes.

El modelo Mosquito que supuestamente iban a usar los mensajeros en todo el país, no dio los resultados esperados y fracasó al igual que el Jawa-Dandy. Los analistas aseguran que uno de los problemas de este tipo de motocicletas es el precio. Si están dirigidas a los jóvenes y a los estudiantes el precio debería ser inferior, ya que en la mayoría de los casos son los padres los que las financian y una moto para una o dos temporadas debe ser barata.

Muchas veces los jóvenes prefieren comprar un automóvil usado antes de invertir en una motocicleta cara y con prestaciones, en comparación con el auto, limitadas.

Pero como bien explicaran ejecutivos de la factoría, las motos de mayor cilindrada, como por ejemplo, la Jawa 350, se venden en Egipto, Turquía y en Sudamérica, donde se pueden adquirir por un poco más de 1500 dólares, o sea tres veces menos que una moto similar de la competencia, pero con el problema de que la producción original se ha reducido más de cinco veces.

En caso de que los inversores checos no logren dar solución a la situación surgida y los italianos o los austríacos se queden con la factoría Jawa, la República Checa perdería una marca registrada con más de 60 años de tradición.

28-08-2001