El Templo de Nuestra Señora de Tyn
Por Mónica Villegas Gallego
Entre las tantísimas iglesias con que cuenta la capital checa,
Praga, el templo de Nuestra Señora de Tyn, ubicada en la Plaza de
la Ciudad Vieja, ocupa un lugar excepcional, tanto desde el punto
de vista histórico, como artístico.
La basílica original, sobre
cuyas bases se levanta, data del siglo X, y fue construida en las
inmediaciones del importante mercado medieval capitalino, Ungelt,
como capilla románica adjunta al hospital del mercado. En la
segunda mitad del siglo XIII se construyó en su lugar un santuario
de estilo gótico cisterciense, pero no fue hasta el siglo XIV,
poco antes de estallar las guerras husitas, que las
reconstrucciones que en él se efectuaron le proporcionaron el
aspecto actual.
Fue precisamente en ese siglo que la iglesia de Nuestra Señora
de Tyn se vio enriquecida por una serie de elementos
arquitectónicos que testimonian la obra de Parléê, arquitecto y
constructor de la corte del rey de Bohemia y emperador romano-germánico Carlos IV, quien simultáneamente trabaja en la Catedral
de San Vito, en el Castillo de Praga.
Entre estos elementos figuran los ornamentos del ventanal
occidental y la decoración escultórica del portal norte. Del siglo
XV provienen el baldaquín de la tumba del obispo Luciano Agustín
de Mirandola - obra de Reisek - las bases del púlpito gótico, la
escultura de Nuestra Señora de Tyn, el bautisterio, las esculturas
del Calvario y otras obras que integran las colecciones de la
Galería Nacional de Arte, de Praga.
Después de los estragos que causara el incendio del siglo XVII
en la Ciudad Vieja Praguense, la bóveda de la nave principal de la
iglesia de Nuestra Señora de Tyn fue reconstruida, y su interior
parcialmente barroquizado.
El excepcional relieve en madera, de estilo renacentista, de
alrededor de 1600, ubicado en uno de los altares barrocos, es
admirado por los conocedores del arte del mundo entero.
Acerca de la historia y la importancia de este templo cabe
decir que ya en el siglo XIII era una de las principales iglesias
parroquiales de la capital, en la que se celebraban sínodos y se
daba la bienvenida a los reyes de Bohemia el día de su coronación.
En el siglo XIV la iglesia de Nuestra Señora de Tyn, sita en la
Plaza Mayor de la Ciudad Vieja Praguense, pasó a ser la sede de
los predicadores reformistas, y en 1419 la principal iglesia
utraquista de Praga hasta 1620, fecha en que tiene lugar la
Batalla de la Montaña Blanca que pierden los protestantes
bohemios, siendo el templo devuelto a los católicos.
Desplazándonos por sus naves laterales podemos observar una
serie de tumbas de importantes miembros de la aristocracia checa
de los siglos XVI y XVII, e incluso en su suelo descansa el genial
astrónomo de la corte de Rodolfo II, Tico de Brahe, así como los
nobles checos ejecutados por rebelarse contra los Habsburgo en la
Batalla de la Montaña Blanca.
También para la iglesia de Nuestra Señora de Tyn el siglo XVII
fue sinónimo de recatolozación artística, siglo en que la
Universidad Carolina praguense certificó su unión con el colegio
jesuita y la creación de la nueva Universidad Carlo-Fernandina.
Después de la unificación de las cuatro ciudades praguenses en un
municipio único por decisión del emperador José II, en 1783, la
iglesia de Nuestra Señora de Tyn pasó a ser el principal santuario
patronal de la ciudad capital real de Praga.
No existe otra
iglesia en Praga tan marcada por la historia y tan estrechamente
vinculada con la evolución de la otrora capital del Reino de
Bohemia y actual capital checa, como ésta, y muy pocas están
ubicadas en una plaza tan hermosa y tan pródiga en arte, magia e
historia.
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